Todo pasa

Garzón frontera

Frustrado galán “televisivo” (ya vimos en youtube los videos hot de la casa de gobierno); ignorado, si no ninguneado, por la conducción nacional de su gremio (que lo consideran un simple golpista); el hombre tuvo una quincena de terror (como la que él amenazaba). Para dialogar con la patronal, se avino a levantar el piquete; pero tuvo que convencer a sus “bases”: eran todas chicas y se lo quisieron comer (en el buen sentido). Se pusieron histéricas (en el buen sentido), querían seguir a como dé lugar. La más excitada era una militante radical, Karina, esposa de Sandro Levín Dumenes, el presidente del Pro (conocido por ser el “service” que Eduardo Climenti en su momento denunció por seguir y espiar a Néstor). “¡No me tomen de boludo!” clama el pobre experonista Fidel Peraggini. Y no terminó ahí la odisea de Garzón: viajó a la isla y volvió por Natales (tal vez para coordinar las acciones que denunciaron en el Diario Digital tiemposur.com.ar, sobre mercenarios de Costa, etc.). Pasó por Río Turbio y mal le fue: propuso tomas varias (escuelas, hospitales, comisarías, etc.) y lo acompañaron a Cancha Carrera con todo y petates, como para asegurarse de que no volviera (so penas de múltiples castigos). Para colmo, la foto de la frontera en las redes terminó de indignar a los que, de puro gorilas, seguían en el campamento garcándose de frío, que malinterpretaron su viaje tomándolo como paseo.