LA MUCHACHA DE LOS PECHO FRÍOS

LANATA ZUVICNOVIA Z2

LA MUCHACHA DE LOS PECHO FRÍOS. “Pecho frío”, según la Real Academia de la Lengua Argentina, se denomina al individuo apático, desaprensivo, petimetre, pusilánime, amargo, que no se calienta… en una palabra: cagón. Así calificó a sus ex correligionarios radicales, la muchacha ganadora de concursos playeros, meses antes que popularizara el calificativo la no reconocida paciente psiquiátrica con exceso de peso, convertida en su instructora.

Obvio es aclarar que se trata de Mariana Zuvic, cuya trayectoria no está de más comentar dado el esfuerzo que realiza en estos días para hacerse ver y pasar a la historia como una de las forras de la Carrió que aprovechó su escasa formación y pocas luces, para convertirla en otra denunciadora descarada y sin vergüenza.

Hija de uno de los estafadores más reconocidos en la provincia de Santa Cruz, desde jovencita mostró su perfil de aventurera sin escrúpulos cuando en Calafate amenazó, extorsionó y terminó denunciando muy a la moda a su empleador, por un supuesto y oportuno acoso, justo cuando estaba por ser sancionada por conducta indecorosa. De vuelta en Río Gallegos, y con las mismas intenciones, logró un matrimonio por encubrimiento, previo contrato prenupcial, con un millonario heredero de la fortuna elaborada por Carlos Costa en complicidad con los militares de las dictaduras de los años sesenta y setenta (tema que ampliaremos próximamente).

A caballo de la banca en el Parlasur (que nunca entendió de qué se trataba) que le compró su marido, el Topo Gigio con tetas (como le llaman sus detractores en la ciudad donde se crió), se hizo conocer y fue correspondientemente usada por los medios hegemónicos, como para crecer no política sino más bien mediáticamente con todos los riesgos y tentaciones que ello conlleva. Así es como tuvo su “cuarto de hora” y se la vio difamando y desparramando ponzoña por cuanto panel de opinadores y mesas gastronómicas televisivas encontró; inclusive dejándose caer en los mentideros que la relacionaron con el periodista jujeño Guillermo Lobo (el de TN) y aún con un gremialista mucho mayor; un camino en el que suponemos se sintió encantada, hasta que atraída como bicho a la luz se acercó demasiado a lo alto de la pirámide del poder: fue descubierta su relación con un integrante de la jefatura de gabinete (más detalles http://paginasur.com/por-que-fondearon-a-mariana-zuvic/ ).

Después del ostracismo al que fue retirada por un tiempo, hoy la gorda Carrió, que no tiene ya casi perejiles a los que recurrir, la ha desempolvado y vuelve a poner la cara, sin vergüenza, esta sinvergüenza que no escarmienta y se desvive por figuración, que en su afán de hacerse ver es capaz de cualquier ignominia.

Para los lectores curiosos con interés en saber detalles de la actualidad del mencionado matrimonio encubridor, no tenemos noticias porque ambos viven en Buenos Aires y sólo vienen a Santa Cruz por “negocios” y por separado.

ZUVIK HOT5