LA HISTORIA OFICIAL (nunca más)

Una película iniciática para los que no la han visto y que, confesemos, son muchos, demasiados. Y también para los que la vimos varias veces, si nos quedan agallas… Vamos, es hora.

Un film que no habla sólo de cuestiones generadas por la dictadura militar que convocó y empoderó a psicópatas, asesinos, sádicos y degenerados, además de otras lacras innombrables, sino que plantea cuestiones de gran calado, independientemente de los coordenadas geográficas y las referencias cronológicas en las que nos encontremos: ¿Quiénes somos verdaderamente? ¿Por qué es necesario recordar? ¿Cómo la maquinaria del poder influye en nuestras vidas? ¿Qué peso tienen las mentiras en cada uno de nosotros? ¿Qué sentido posee la solidaridad? ¿Podemos mejorar el mundo?… Hay que verla, para pensar, contestarnos y salir a tocar bocina el 24 de marzo.

Todavía cantamos,
todavía pedimos,
todavía soñamos,
todavía esperamos;
que nos digan adónde
han escondido las flores
que aromaron las calles
persiguiendo un destino.
¿Dónde, dónde se han ido?