NOS HABÍAMOS AMADO TANTO

Cine de siempre y para siempre.

¡Imperdible! Para ver en casa cuidándonos en pandemia. Una película en serio… Pero no es una plomada típica para tilingos. Un placer para gente con algo en la cabeza (del lado de adentro). No apta para quienes no pueden leer más de 500 palabras seguidas. En una lista de los 20 mejores films de la historia del cine, tiene un destacado lugar. Genialmente dirigida y actuada, que refleja la vida después de la Segunda Gran Guerra europea, que marcó un hoy para nosotros, argentinos, la última ola inmigratoria; importantísima en la mitad del siglo XX.

Los invito a ver una historia contada a través de flashbacks desde tres puntos de vista distintos: el amor y una visión sobre la felicidad y la amistad;

“¿Vencerá la amistad o el amor?
 ¿Elegiremos ser honestos o felices?”
“En vez de ir en pos de un imposible
 felicidad, es mejor cosechar un placentero
 recuerdo para el futuro”
“Vivir como se nos antoja cuesta poco,
 porque se paga con una cosa
 que no existe: la felicidad”.

… una crónica de la vida cotidiana de la Italia de posguerra;

“Creíamos que íbamos a cambiar el mundo
 y el mundo nos cambió a nosotros”
 “El futuro ya pasó y nosotros
 ni nos dimos cuenta”

… y una reflexión sobre la condición humana:

“Alguien que no es importante cuando
 vive, no lo es al morir”
“El hombre más solo del mundo
 es el hombre rico”
 “Malgastar la propia vida es
 el mejor modo de usarla”
 “El dolor trastorna, alimenta la fantasía
 y nos hacemos exhibicionistas”

La primera escena se repite tres veces seguidas: Un automóvil destartalado se detiene frente a una villa de un barrio acomodado a las afueras de Roma. Así comienza “Nos habíamos amado tanto” (C’eravamo tanto amati), película estrenada en diciembre de 1974 y considerada la obra maestra de su director, Ettore Scola (1931-2016). Vale la pena verla… no apta para “mileniens” superficiales sin historia. Recomiendo colocar el cursor de play del video en el punto cero, para no perderse la secuencia inicial.