HUGO Y JORGE

Cuando Hugo conoció a Jorge casi se desmaya. Fue en una confitería de Caleta Olivia donde nos convocamos para hacer la presentación de ambos compañeros con los que íbamos a iniciar una participación electoral.

Hugo, el ingeniero Hugo Castillo, en aquel 1987 era el presidente del Partido Intransigente. Jorge, nuestro candidato a intendente de la ciudad donde luego haría una muy buena elección; él era actor y se encontró con nosotros en una pausa de su trabajo… Estaba maquillado con la cara totalmente blanca, y los labios y ojos con remarcado color negro. La sorpresa generacional era inevitable.

Concentrados estábamos en nuestra charla alrededor de una mesa, cuando alguno de nosotros notó con reserva que el ingeniero, recuperado del pasmo inicial, se paseaba  discretamente acunando la cabeza mientras repetía sin cesar en un murmullo cual un mantra: “¿Pero, será posible, la puta madre que lo parió?…   ¿Será posible, la puta madre que lo parió?…

Hugo, era el veterano líder de ese colectivo de jóvenes que participábamos en la construcción democrática con un proyecto nacional, popular y revolucionario. Jorge es Jorge Montoya; y su hermano mayor, fusilado por la dictadura, fue Walmir Oscar “Puño” Montoya, padre de Ignacio Guido Montoya Carlotto, un querido nieto recuperado por las Abuelas de Plaza de Mayo.